Las bolsas plásticas. Un asunto de conciencia

Hay cifras que espantan,  las del uso del plástico y sus repercusiones en el medio ambiente son algunas de ellas.

La bolsita de plástico que reclamamos cuando hacemos las compras tarda aproximadamente 400 años en degradarse

A nivel mundial se calcula que en un año se utilizan 500 billones de bolsas pláticas, para 2020 se estima que la producción de plástico será de 500 millones de toneladas  y 12 millones de toneladas de plástico terminan en los océanos, con sus nefastas consecuencias.

Son números que impactan e inevitablemente llevan a una reflexión sobre el asunto.

Está claro que no serán los países  ni las empresas las que colocaran un límite en la utilización del plástico ya que dicho material en países petroleros como el nuestro es  parte de su industria básica, la producción de materiales y equipos a partir de esta materia prima parece ser infinito por lo que en el mundo cada día proliferan más las industrias dedicadas a este rublo.

El plástico aparece en el mundo como una alternativa que sustituye los elementos naturales con los que se fabricaban numerosos productos. Es curiosa la historia del primer objeto realizado.

Cuenta la historia que el primer plástico tuvo sus inicios en Estados Unidos, en 1860, cuando se ofreció un gran premio para quien pudiera sustituir el marfil para fabricar bolas de billar. El vencedor fue John Hyatt, quien inventó el celuloide, que a su vez dio origen a la industria cinematográfica.

Para 1907, Leo Baekeland inventa la baquelita, que fue considerada como el primer plástico termoestable. Era aislante, resistente al calor moderado, a ácidos y al agua. Su fama creció rápidamente y ya para 1930 los científicos estaban creando los polímeros modernos que ahora dominan la industria. (Ver) 

Indudablemente que la industria del plástico, vino a sustituir la matanza de animales como los elefantes o  la tortuga carey, hoy en alto peligro de extinción.

Sin embargo, es una industria que no ha parado  y no se puede negar que el plástico ha masificado el usos de bienes que anteriormente eran considerados exclusivos y de lujo.

Retomando el tema de las bolsas plásticas, estas  llegaron para sustituir las cestas elaboradas en fibra natural, o las cajas de madera y baúles   que también implicaban un daño  a la naturaleza.

Lo cierto es que están aquí, son parte “indispensable” de la vida moderna. En el hogar son como unas aliadas: sirven para guardar y refrigerar alimentos, para recolectar la basura, para cubrir y proteger objetos, entre otros usos.

El 3 de julio se celebra El Día Internacional Libre de Bolsas Plásticas y el llamado es a la reducción del uso de las mismas. Para los venezolanos por razones económicas más que por ambientalistas hemos reducido en gran parte su uso, agreguemos ahora  conciencia y hagamos lo que los ecologistas  han repetido hasta el cansancio: usa bolsa de tela para tus compras (aunque muchas son de tela sintéticas no son desechables), reutiliza al   máximo  tus bolsas plásticas y en línea general todos los envases plásticos.

Con esas dos sencillas medidas   estamos aportando al bienestar presente y futuro.

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